Cuando el esfuerzo encuentra respaldo, los sueños crecen

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Hace 35 años, Miguel Ángel Canul Catzim abrió las puertas de un pequeño taller de hojalatería y pintura. Eran apenas cinco metros de frente, herramientas básicas y muchas ganas de salir adelante. Con trabajo honesto, jornadas largas y amor por su oficio, aquel espacio modesto se transformó con el tiempo en lo que hoy es “Talleres Memo Autobodyshop”, un negocio sólido que se ha convertido en orgullo de Mérida y en ejemplo de lo que puede lograrse cuando el empeño recibe el apoyo adecuado.

Su camino de crecimiento comenzó a fortalecerse en 2009, cuando accedió a un primer crédito del programa MICROMER por 50 mil pesos. Ese recurso se convirtió en maquinaria, insumos y nuevas oportunidades. Dos años después volvió a confiar y obtuvo un segundo apoyo del mismo monto; en 2020 dio un paso más grande con 100 mil pesos para adquirir prensas hidráulicas.

El verdadero salto llegó en la actual administración, al integrarse al programa MACROMER con un financiamiento de 350 mil pesos. Gracias a ello pudo ampliar sus instalaciones, modernizar su equipo y abrir las puertas a clientes de mayor escala dentro del sector automotriz.

Hoy, Memo Autobodyshop es un taller profesional especializado en restauración de autos clásicos, carrocería, pintura y hojalatería. Atiende a aseguradoras y agencias de alto nivel como Mercedes Benz, y genera 15 empleos formales, la mayoría ocupados por mujeres. Cuenta con laboratorio de pintura, área de ensamblaje y personal técnico capacitado, todo dentro de un establecimiento plenamente regulado.

Pero esta historia no se trata solo de cifras. Es también un relato de familia y comunidad. Con los primeros créditos, Miguel Ángel logró estabilidad para su hogar, firmó convenios importantes y pudo costear la carrera de sus dos hijos, quienes hoy trabajan a su lado y se especializan en la industria automotriz. En la colonia lo conocen cariñosamente como “Adán”, porque su taller ha crecido tanto que, dicen los vecinos entre risas, “ya casi se adueñó de la cuadra”.

Desde la Dirección de Prosperidad y Bienestar Económico del Ayuntamiento de Mérida, su titular Mauricio Díaz Montalvo destaca este caso como muestra clara del impacto de los programas MICROMER y MACROMER. El funcionario ha señalado que estos esquemas no son solo números, sino herramientas para acompañar a personas reales que transforman su esfuerzo en bienestar para sus familias y para la ciudad.

En la misma línea, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada impulsa una política cercana a las y los emprendedores, con créditos accesibles, trámites más ágiles y un seguimiento que permite que los proyectos se consoliden y generen empleo.

Miguel Ángel lo resume con sencillez y gratitud: hoy los apoyos llegan más rápido, los pagos son posibles y las visitas de seguimiento le recuerdan que no camina solo. Su historia confirma que, cuando el trabajo honesto encuentra respaldo, no solo crece un negocio: crece toda Mérida junto con su gente.