Una presunta falla eléctrica registrada en el cárcamo de Xoclán dejó sin suministro de agua potable a diversas colonias del poniente de la ciudad, en un episodio que volvió a exhibir deficiencias en la operación y comunicación de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay).
El incidente ocurrió ayer, pero el aviso oficial fue difundido varias horas después a través de la cuenta del funcionario municipal Francisco “Pancho” Torres, sin que se detallara de manera puntual la lista de colonias afectadas ni el tiempo estimado de restablecimiento del servicio.
Colonias afectadas y molestia ciudadana
Entre las zonas que han resentido interrupciones recientes destaca Juan Pablo II, así como otros sectores del poniente, donde vecinos reportaron baja presión o ausencia total del vital líquido.
La falta de información oportuna provocó que muchas familias se enteraran del problema al abrir las llaves y encontrar que no salía agua, situación que se ha repetido en distintos puntos de Mérida en fechas recientes.
En anteriores ocasiones, las interrupciones han sido atribuidas a factores externos o incidentes específicos —como el caso de un ave electrocutada— explicaciones que han generado escepticismo y molestia entre usuarios que exigen mayor mantenimiento preventivo y planeación técnica.
Señalamientos por comunicación tardía
Uno de los principales reclamos ciudadanos se centró en la tardanza del aviso oficial. Usuarios señalaron que la Japay no emitió una notificación preventiva ni detalló con claridad las colonias impactadas, lo que impidió a muchas familias tomar previsiones, almacenar agua o reorganizar actividades domésticas.
El acceso al agua potable es un servicio básico indispensable, especialmente en una ciudad con altas temperaturas como Mérida. Sin embargo, vecinos afirman que las fallas recurrentes y la falta de protocolos claros de comunicación han generado incertidumbre constante.
Urge mantenimiento y protocolos claros
Especialistas y usuarios coinciden en que episodios como el ocurrido en el cárcamo de Xoclán evidencian la necesidad de reforzar el mantenimiento de la infraestructura hidráulica, así como establecer mecanismos de aviso más ágiles y transparentes.

