COLUMNA: EL PRAGMATISMO SOCIAL

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Abel Alcalá H.

Cotidianamente las sociedades humanas se enfrentan a desafíos, retos y problemas, originados por su propia naturaleza social, que les impiden vivir satisfactoriamente dentro del bien común y los cuales intentarán resolver con inteligencia y voluntad.

El tema del presente artículo es sobre el Pragmatismo Social que está siendo utilizado por gobiernos e iniciativa privada para ensayar la solución de los problemas que los aquejan y les impiden una vida feliz..

Tanto William James y Charles Sanders Peirce son considerados los autores de esta herramienta valiosa llamada Pragmatismo Social.

El término pragmatismo tiene su origen en la palabra griega pragma =práctica o asunto, la cual, después derivó al término inglés pragmatismo. Un término acuñado por Charles Sanders Pierce
Para ellos el Pragmatismo es una corriente idealista y subjetiva del pensamiento que considera la verdad desde el punto de vista de la utilidad social.Es una corriente de pensamiento en el que se establece la validez y pertinencia de determinados conceptos e ideas en relación con su utilidad práctica. Se trata, por tanto, de una ideología orientada hacia una experiencia utilitaria de la realidad.

Sus objetivos son: Reducir lo verdadero a lo útil. Establecer hipótesis en función de sus consecuencias prácticas. Determinar las necesidades en base a la experiencia. Los principios básicos del pragmatismo son tres: la verdad, la investigación y la experiencia.

El pragmatismo va unido al método científico de la ciencia ya que nos permite investigar las repercusiones prácticas de las ideas, el método científico es una guía para el pensamiento y contribuye a la clarificación.

En este sentido, el pragmatismo reduce lo verdadero a lo útil y considera que la verdad del conocimiento se encuentra precisamente en aquello que tiene un valor práctico para la vida. Como tal, el pragmatismo es también aplicable a la economía, la política, la educación y el derecho.

Hablando en el terreno de los hechos el Pragmatismo Social tiene sus bondades como sus defectos y es importante conocerlos para estar advertido que a la hora de su aplicación o puesta en práctica nos puede llevar a situaciones peores que las que se intentaba resolver.

Sus bondades son; flexibilidad, orientación a resolución de problemas, valor de la experiencia, integración de la teoría y la práctica, mente abierta, sentido práctico, comprensión contextual, énfasis en las consecuencias, evaluación realista de la incertidumbre y ética práctica.

Ahora sus contras: relativismo, falta de principios fundamentales, enfoque estrecho en el valor instrumental, potencial para el pensamiento a corto plazo, resistencia a los marcos teóricos, potencial para la manipulación instrumental, subestimación para el, papel de los valores, potencial para la ética relativista, riesgo de sesgo a corto plazo en la evaluación y descuido de los factores intangibles y los no cuantificables.

Examinar las fortalezas y debilidades del pragmatismo desde varias perspectivas es esencial para comprender su impacto en la sociedad.El análisis de su impacto y la evaluación de los resultados siempre deben hacerse a través de criterios que consideren tanto los beneficios inmediatos como las consecuencias a largo plazo.

En México tenemos muchos ejemplos de obras públicas que se realizaron, algunas se terminaron y otras no tienen para cuándo. Las que se terminaron no están funcionando como lo presupuestaron, lo terrible del asunto es que fue con dinero de todos los mexicanos, de los cuales muchos de ellos están en la pobreza extrema.

Equilibrar los valores es fundamental a la hora de tomar decisiones pragmáticas. Requiere que uno considere no solo los beneficios inmediatos sino también las consecuencias a largo plazo y el daño potencial causado por las acciones realizadas, por eso obras como El tren Maya, El AIFA y la Refinería llamada dos Bocas, entre otras, nos muestra que no basta que las obras sean necesarias, se requiere también planearlas pensando no solo en la utilidad a corto plazo, también es valorar sus repercusiones y secuelas a mediano y largo plazo y nunca dañar la economía de los mexicanos.

Comprometer la ética y el bien común nunca debería ser una opción cuando se persiguen objetivos pragmáticos. Mantener los estándares éticos garantiza la responsabilidad y la sostenibilidad al mismo tiempo que genera confianza en los ciudadanos.