Hasta ahora, la Secretaría Técnica de Mercados tiene registro formal de dos quejas por presuntos cobros irregulares, no de una cantidad indeterminada de casos.
Una de las personas fue atendida y actualmente se encuentra en proceso de regularización, pues no contaba con permiso para comerciar en la vía pública.
En el segundo caso, la persona presentó la queja, pero no regresó a continuar el procedimiento ante la dependencia.
Si existen denuncias por extorsión, amenazas o personas que se hacen pasar por trabajadores municipales, corresponde a la Fiscalía investigarlas y establecer responsabilidades. El Municipio no puede sustituir una investigación ministerial.
Algo debe quedar muy claro: ningún inspector de Mercados está autorizado para pedir o recibir dinero de los comerciantes. Los pagos correspondientes se realizan por los mecanismos oficiales de Tesorería y con comprobante.
Ante cualquier acusación contra inspectores municipales, lo correcto es presentar nombres, circunstancias y pruebas para que pueda investigarse y, si corresponde, sancionarse.
Como medida adicional de control, los inspectores ya comenzaron a utilizar cámaras corporales y geolocalización, precisamente para documentar las diligencias y dar certeza tanto a comerciantes como a servidores públicos.
Las inspecciones a comerciantes sin permiso no comenzaron por esta polémica; forman parte de las tareas permanentes de Mercados para ordenar el comercio en la vía pública.

