La Guaira, Venezuela. A seis días de los devastadores terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron la costa venezolana, las labores de rescate continúan sin descanso entre los escombros, mientras el número de víctimas sigue en aumento y la ayuda internacional se fortalece para atender una de las mayores tragedias recientes del país.
Las autoridades venezolanas informaron que el saldo oficial ascendió a 1,943 personas fallecidas y 10,571 heridas, mientras miles de familias continúan buscando a sus seres queridos. En las zonas más afectadas persiste la incertidumbre, aunque los equipos de emergencia mantienen la esperanza de encontrar más sobrevivientes.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, señaló que en las ciudades de Caraballeda y Catia La Mar, en el estado de La Guaira, se encontraban alrededor de 30,000 personas entre residentes y turistas cuando ocurrieron los sismos. Explicó que entre 13,400 y 13,500 personas lograron ponerse a salvo por sus propios medios, mientras que 6,461 fueron rescatadas por brigadas de emergencia.
Uno de los momentos más esperanzadores ocurrió cuando rescatistas provenientes de Jordania lograron sacar con vida a un niño de tres años que permaneció atrapado bajo los restos de un edificio durante seis días. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, calificó el rescate como un ejemplo del esfuerzo conjunto de los equipos nacionales e internacionales.
La funcionaria informó además que más de 3,300 rescatistas, acompañados por 140 perros especializados en búsqueda, participan en las operaciones de localización, respaldados por un amplio despliegue de ayuda humanitaria internacional.
La emergencia también ha provocado una fuerte movilización de organismos de asistencia. La Cruz Roja, el Programa Mundial de Alimentos y diversas organizaciones no gubernamentales instalaron centros de atención en La Guaira y comunidades cercanas, donde miles de personas hacen largas filas para recibir alimentos, medicamentos, artículos de higiene personal y otros insumos básicos.
Según el gobierno venezolano, más de 75,000 familias resultaron afectadas por los terremotos, lo que mantiene una elevada demanda de refugios temporales y apoyo humanitario.
La tragedia ha generado muestras de solidaridad en la región. Durante la Cumbre del Mercosur celebrada en Luque, Paraguay, los jefes de Estado y representantes de los países participantes guardaron un minuto de silencio en memoria de las víctimas, a propuesta del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien expresó su respaldo al pueblo venezolano ante la magnitud del desastre.
En tanto, Argentina confirmó que seis de sus ciudadanos fallecieron durante los sismos, ocho permanecen desaparecidos y uno más continúa hospitalizado. El gobierno del presidente Javier Milei anunció el envío de un avión Hércules con 38 efectivos militares, agua potable, equipo médico, plantas generadoras de energía, tiendas de campaña, sistemas de comunicación y dos binomios caninos especializados para reforzar las tareas de rescate y asistencia.
Mientras la comunidad internacional mantiene el flujo de ayuda hacia Venezuela, las labores de búsqueda continúan contrarreloj con la esperanza de encontrar más personas con vida entre los edificios colapsados, en una emergencia que ha dejado una profunda huella humanitaria en el país sudamericano.

